Sólo afecta a verbos de la segunda y tercera conjugación cuya raíz termina en vocal.
Tradicionalmente se han tratado como verbos irregulares.
Siguen una lógica bastante sencilla, excepto el caso de los verbos terminados en -eír, que hay que estudiar con más detenimiento. Están al final del capítulo.
La ventaja es que la mayoría de los cambios tienen un mecanismo fácil de entender.
Si la tabla te resulta difícil de asimilar, puedes buscar los modelos y construir tú mismo las estructuras de cada verbo.
Todas las irregularidades afectan a todos los verbos que comparten terminación.
En las páginas siguientes te explicamos el patrón i to y el patrón t e.
Terminaciones -ier, -uer e -iir
En español no existe ningún verbo que tenga estas terminaciones.
En d ao añaden ‘g’ entre raíz y desinencia.
